Ecuador incrementa gasto en combustibles importados mientras su producción de crudo cae

La infraestructura de refinación en Ecuador enfrenta dificultades operativas; la Refinería Esmeraldas, la más grande del país, operó solo al 85 por ciento de su capacidad en 2025 debido a daños estructurales, falta de mantenimiento y obsolescencia.

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Pese a ser un país petrolero, Ecuador depende cada vez más de importaciones de combustibles, debido al declive de sus campos maduros y las limitaciones de sus tres refinerías: Esmeraldas, La Libertad y Shushufindi. Foto: EFE


2 de febrero de 2026 Hora: 18:39

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Ecuador cerró el año 2025 con un gasto de 6.323 millones de dólares en las importaciones de derivados de petróleo, cifra que casi duplica los 3.926 millones registrados en 2010. Según los informes estadísticos de Petroecuador, el país acumula un gasto total de 78.448 millones de dólares en combustibles importados durante los últimos 15 años.

Este incremento en la dependencia externa coincide con un descenso sostenido en la producción de crudo nacional, que registró una caída del 20 por ciento desde el año 2016. La producción petrolera local se situó en 436.000 barriles diarios en noviembre de 2025, y las proyecciones para este 2026 estiman un ligero aumento a 453.000 barriles.

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No obstante, la situación económica se ve afectada por la calidad del crudo ecuatoriano; aunque la Proforma Presupuestaria 2026 proyecta el barril West Texas Intermediate (WTI) en 53.47 dólares, el valor real para el país rondaría los 43 debido al castigo internacional que recibe el petróleo nacional por sus condiciones técnicas.

En medio de este déficit de producción local, la ministra de Energía, Inés Manzano, informó el pasado 27 de enero de 2026 que la multinacional Exxon ganó uno de los concursos para el abastecimiento de gasolinas. La funcionaria calificó el proceso como “competitivo y transparente”, asegurando que esta alianza permitirá al país obtener productos de mejor calidad y precios óptimos.

El Secretario Ejecutivo de la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados del Petróleo del Ecuador (Camddepe), Oswaldo Erazo, manifestó en sus redes sociales que “es buena noticia que se busque mejorar la calidad de los combustibles importados, aunque lo mejor sería mejorar nuestras refinerías y producir en calidad y cantidad”.

Por otro lado, sectores técnicos y exautoridades advierten sobre el impacto de priorizar la importación frente a la refinación local. De acuerdo con el exministro de Energía, Fernando Santos Alvite, producir un galón de gasolina en el país es un 30 por ciento más barato que importarlo, ya que la producción nacional evita costos de flete, seguros y aprovecha la mano de obra local.

Sin embargo, la infraestructura de refinación enfrenta dificultades operativas; la Refinería Esmeraldas, la más grande del país y con capacidad para procesar 110.000 barriles diarios, operó solo al 85 por ciento de su capacidad en 2025 debido a daños estructurales, falta de mantenimiento y obsolescencia.

Finalmente, representantes de los distribuidores de combustibles han señalado que, si bien es positivo buscar productos de mejor calidad mediante contratos con empresas como Exxon, la estrategia nacional debería enfocarse en la mejora de las refinerías existentes.

Pese a ser un país petrolero, Ecuador depende cada vez más de importaciones de combustibles, debido al declive de sus campos maduros y las limitaciones de sus tres refinerías: Esmeraldas, La Libertad y Shushufindi.

El país suramericano depende de la entrada constante de divisas para sostener la liquidez de su economía dolarizada, y una de sus principales fuentes de dólares es la exportación de petróleo, según explica Santiago Mosquera, decano de la Escuela de Negocios de la Universidad de las Américas (UDLA).

El riesgo principal radica en que, si el costo de las importaciones de derivados supera los ingresos por exportaciones de petróleo, el saldo neto de dólares se vuelve negativo. Esta fuga de divisas reduce el circulante en la economía nacional y genera una presión directa sobre las finanzas y el gasto público, limitando la capacidad de maniobra del Estado.

Mosquera aclara que, si bien lo ideal para cualquier país es reducir la dependencia del petróleo, en el caso de Ecuador esto no obedecerá a políticas estatales para fortalecer otros sectores de la economía.

Autor: teleSUR: ig - JB

Fuente: Agencias